Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.
El riesgo es la probabilidad de que suceda un evento, impacto o consecuencia adversos. Es una medida de potencial de pérdida económica o lesión en términos de la probabilidad de ocurrencia de un evento no deseado junto con la magnitud de las consecuencias.
COVENIN 2270:1995

Riesgos Oculares

La estructura de la cara y de los ojos tiene la finalidad de proteger los ojos de cualquier lesión. Los párpados pueden cerrarse rápidamente para formar una barrera contra los cuerpos extraños y el ojo puede tolerar un impacto de la luz sin ser dañado. A pesar de ello, el ojo y las estructuras que lo rodean pueden resultar dañados por una herida, a veces tan gravemente que se pierde la visión y, en raras ocasiones, el ojo debe extirparse. La mayoría de las lesiones oculares son de menor importancia, pero debido al gran hematoma que producen, con frecuencia parecen peores de lo que son. Una lesión en el ojo debería ser examinada por un médico para determinar si se necesita un tratamiento y si la visión puede resultar afectada permanentemente. Un impacto brusco obliga a que el ojo retroceda dentro de su cavidad, dañándose probablemente las estructuras superficiales (el párpado, la conjuntiva, la esclerótica, la córnea y el cristalino) y las de la parte posterior del ojo (retina y nervios). Un impacto de esta magnitud puede romper incluso los huesos que rodean el ojo.

Síntomas que se pueden presentar


En las primeras 24 horas posteriores a una herida ocular, la sangre que se derrama bajo la piel que rodea el ojo generalmente produce un hematoma (contusión), comúnmente llamado ojo negro. Si un vaso sanguíneo de la superficie del ojo se rompe, dicha superficie se tornará roja. Esta hemorragia suele ser de menor importancia. La hemorragia recurrente y la mayor presión dentro del ojo pueden derivar en una mancha de sangre en la córnea, que puede reducir la visión tanto como una catarata e incrementar el riesgo de glaucoma de por vida. Como tratamiento puede ayudar el hielo a reducir la hinchazón y a aliviar el dolor del ojo negro. Durante el segundo día, las compresas tibias pueden ayudar a que el cuerpo absorba el exceso de sangre que se ha acumulado. Si la piel que rodea el ojo o la del párpado se ha cortado (lacerado), es posible que haga falta poner puntos. Cuando sea posible, los puntos cercanos al extremo de los párpados deberían ser practicados por un cirujano ocular para asegurar que no se produzcan deformaciones que afecten el modo en que se cierran los párpados. Una lesión que afecte los conductos lagrimales debería ser reparada por un cirujano ocular.

Los Cuerpos extraños son las lesiones oculares más comunes son las de la esclerótica, la córnea y el revestimiento de los párpados (la conjuntiva), provocadas por cuerpos extraños. A pesar de que la mayor parte de estas lesiones son de poca importancia, algunas (como la perforación de la córnea o el desarrollo de una infección a partir de un corte o un rasguño en la córnea) pueden ser graves. Las causas de lesiones superficiales son las partículas de vidrio, las que lleva el viento, las ramas de los árboles y los escombros cuando caen. En ciertas ocupaciones, los trabajadores suelen estar rodeados de pequeñas partículas que vuelan a su alrededor; estas personas deberían utilizar gafas protectoras. Los Síntomas comunes en una herida en la superficie ocular generalmente provoca dolor y la sensación de que hay algo dentro del ojo. Así mismo puede producir sensibilidad a la luz, enrojecimiento, hemorragia de los vasos del ojo o hinchazón del ojo y del párpado. La visión puede tornarse borrosa. Los cuerpos extraños dentro del ojo deben ser extraídos. Unas gotas especiales que contienen un tinte fluorescente hacen más visible el objeto y revelan cualquier abrasión superficial. Pueden colocarse gotas anestésicas para adormecer la superficie del ojo. Posteriormente, utilizando un instrumento de iluminación especial para visualizar la superficie en detalle, el médico extrae el cuerpo extraño. En general dicho cuerpo extraño puede extraerse mediante una gasa de algodón estéril humedecida. En ocasiones es posible hacerlo salir con agua esterilizada. La exposición a altas temperaturas o fuertes productos químicos hace que los párpados se cierren con rapidez en un acto reflejo para proteger los ojos de las quemaduras. Por consiguiente, sólo los párpados pueden resultar quemados, si bien un calor extremo también puede quemar el ojo.

Riesgos Oculares – Gravedades y Lesiones

La gravedad de la lesión, el grado de dolor y el aspecto de los párpados dependen de la profundidad de la quemadura. Las quemaduras químicas pueden tener lugar cuando una sustancia irritante entra en el ojo. Inclusive las sustancias ligeramente irritantes pueden provocar un dolor intenso y daño en el ojo. Como el dolor es tan grande, se tiende a tener los párpados cerrados, con lo cual la sustancia queda en contacto con el ojo durante un tiempo prolongado. La quemadura química ocular se trata lavando inmediatamente el ojo abierto con agua. Este tratamiento debe ponerse en práctica incluso antes de que llegue el personal médico capacitado.

Aunque una persona pueda tener dificultades para mantener el ojo herido abierto durante este tiempo por el dolor que causa el lavado, es fundamental eliminar el producto químico lo antes posible. El médico puede comenzar el tratamiento instilando gotas de anestesia y una medicación para mantener la pupila dilatada.

En conclusión, siempre se debe tener en cuenta el tratamiento para cualquier patología, que pueda suceder, pues todos los trabajadores o empleados están expuestos a diferentes tipos de lesiones oculares.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.